Las Iglesias Evangélicas y Protestantes de nuestro país, conmemoran y celebran el día 31 de octubre de 1517, cuando comenzó la Reforma Religiosa y Protestantes del siglo XVI.
En La Reforma sale a la luz pública el Evangelio y nacen históricamente las iglesias nacionales o locales, las que se comienzan a llamar Evangélicas, por tener como base de fe y conducta el Evangelio de Jesucristo, escrito por los Apóstoles y testigos presenciales.
La Reforma Protestante, no solo abarcó aspectos religiosos, sino también filosóficos, políticos, culturales, científicos, artísticos y humanos de toda índole, ya que el Evangelio cubre todos los aspectos de la persona creada a la imagen y semejanza de Dios, el cual también es creador de la Tierra y el Universo.
1. ¿Porque Celebramos “Oficialmente” este día?
Mediante la Ley N° 20.299, del año 2008, se declaro feriado el día 31 de octubre, por conmemorarse el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes de Chile.
En palabras del Legislador, en el Año 2008: “La única forma que los evangélicos celebraran debidamente la fecha, ya que, las jornadas laborales, escolares y similares a las cuales todos, estamos sometidos, impiden que, precisamente, la población cada vez más creciente de personas adheridas al culto Evangélico puedan abocarse por completo a celebrar y conmemorar el día que la autoridad declaró como “Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes”, y valorar así su aporte al desarrollo de Chile”.
Antes del feriado, primeramente, el día 31 de octubre de cada año, ya había sido establecido como Día Nacional de las Iglesias Evangélicas Y Protestantes, mediante el Decreto Supremo N° 142, de 26 de diciembre de 2005, del Ministerio Secretaria General de la Presidencia. “Como una forma de agradecer el aporte que estas iglesias han realizado en forma permanente y sostenida a nuestra historia, a la conformación de una patria más fraterna, solidaria y humana”, en palabras del Presidente de La República de Chile, en el año 2005.
También es en consideración a su crecimiento, estimándose en más del 20 % de la población chilena.
La primera celebración, se realizó el 31 de octubre de 2008, en todo el país. En Santiago, en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de la Moneda, con presencia cientos de Iglesias y de multitudes de personas.
- HISTORIA: La Reforma Evangélica y Protestante
Fue el 31 de octubre de 1517, en Wittenberg, Alemania, cuando Martin Lutero, un monje solitario y tembloroso de la orden de los agustinos, Dr. en Teología, clavó un escrito en la puerta de la iglesia del castillo, para que fuera leído por las personas que asistirían al día siguiente a la “misa de todos los santos”, como era la costumbre de la época.
Este escrito de Lutero, conocido como las “95 tesis contra las indulgencias”, fue contra la compra-venta del perdón de pecados de vivos y muertos, y en contra los abusos de la Iglesia de su tiempo. Los escritos de Lutero, Calvino, y otros reformadores, corrieron rápidamente por toda Europa, y luego por América del norte, y más tarde por todo el mundo.
Comenzando así, un nuevo amanecer para la Iglesia fundada por nuestro Señor y Salvador Jesucristo, para alcanzar a todos los hombres y mujeres sin excepción, con la esperanza de salvación.
En la Reforma Protestante se declara que La salvación es:
Solo por la fe
Solo por Jesucristo Solo por gracia divina Solo por la Biblia
Solo Dios puede perdonar, si hay contrición y arrepentimiento genuino desde lo más profundo del ser humano, y creer y declarar a Jesucristo como el Salvador y Señor de su vida, para comenzar a obedecer a la Palabra de Dios. No existe mérito, ni obra alguna, que el hombre y la mujer puedan realizar, para quitar sus pecados y salvarse a sí mismo.
Martin Lutero, fue llamado a un juicio en el año 1521, ante el emperador Carlos V. Este juicio es conocido como la Dieta de Worms, Alemania, donde concurrieron las más altas autoridades de la época. Es aquí, donde se ve enfrentado y acorralado Martin Lutero, y la Reforma que comenzaba. Se le interrogó de forma acusatoria y condenatoria, como si fuera un criminal y enemigo. El pidió responder a sus acusaciones después de orar y meditar toda una noche, sabiendo que su vida estaba expuesta a la hoguera y que la causa de expansión del Evangelio estaba en peligro.
Lutero declaro ante todos los presentes, y acusadores:
“Estoy vencido en mi conciencia por las Santas Escrituras y aprisionado en la Palabra de Dios. Entonces, no puedo, ni quiero revocar, porque actuar en contra de la conciencia no es seguro ni sano. Dios me ayude. Amén”
Más tarde, En la Dieta de Spira en 1529, todos los Príncipes Alemanes protestaron contra los abusos y apoyaron la Reforma Evangélica, y luego, en 1531, la Confesión de Augsburgo, la afirmo definitivamente, a pesar de las masacres y asesinatos que vinieron después por parte de los abusadores.
El Evangelio de Jesucristo, sale a la luz pública definitivamente con la Reforma Protestante del siglo XVI, en Europa.
3. Beneficios Para La Humanidad De La Reforma Protestante Del Siglo XVI
La Reforma Protestante del siglo XVI, no solo es una reforma religiosa evangélica, que protesto contra los abusos de su tiempo, sino que abarca todas y cada una de las expresiones del ser humano. Comenzando en Alemania y Suiza, para luego se extenderse a toda Europa, y más tarde a todo el mundo.
La Reforma Protestante es para regresar a las fuentes originales del Evangelio, y así comprender cuál es el la causa de la existencia humana y propósito de ella.
Las Iglesias Evangélicas celebran y dan gracias a Dios por:
- La Libertad de Conciencia
- La Libertad de Expresión
- El Impulso a la Democracia
- El Impulso al Desarrollo de Las Ciencias
- El Impulso a la Educación para todas las personas, sin distinciones.
- El Impulso a la creación de Universidades y escuelas para el mejor gobierno de las Naciones y de las Iglesias.
- El Impulso a la libertad del ser humano, con responsabilidad ante la conciencia, ante la familia, ante la sociedad, y sobre todo, ante el único Dios Todopoderoso, Creador y Juez de toda la humanidad.
- El inicio de las Traducciones e impresiones masivas de La Biblia, La Palabra de Dios, que sale a la luz pública para toda la humanidad, para que cada persona tenga acceso a ella. El Costo fue muy alto, los primeros traductores de la Reforma fueron perseguidos, torturados, quemados y colgados, por los gobernantes y la iglesia oficial de entonces.
Jesucristo dijo: “conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”, Juan 8:32
Él es el Unigénito Hijo de Dios, el Salvador y Vencedor de la muerte. Es Rey de Reyes y Señor de Señores. El que amo a cada ser humano hasta dar su vida en la cruz. Ante quien todo ser humano, creyentes y no creyentes un día cercano, se postrarán ante él.
4. El Evangelio En Chile
La Luz del Evangelio de nuestro amado Señor y Salvador Jesucristo, logra ingresar a Chile, solo después de 300 años, Junto con la Independencia, debido a una fuerte oposición inquisidora española y católica, para recién asentarse unos 50 años después, tras una fuerte persecución y oposición de políticos y religiosos.
En 1812, llega a Chile el primer embajador norteamericano, Joel Poinsett, que era protestante, participó en la Independencia, y fue amigo de José Miguel Carrera, colaboro en el primer borrador de la constitución y en el primer escudo de la patria vieja que incluía la frase, “Después De Las Tinieblas, La Luz”, que era una frase símbolo de la Reforma protestante.
En 1820, James Thompson, pastor protestante y pedagogo, fue invitado por Bernardo O’Higgins, para que fundara escuelas. La Biblia le sirvió como libro de estudio, sufriendo una fuerte oposición por parte del clero católico. Le fue concedida la ciudadanía chilena por sus grandes aportes educativos.
En 1845, llega David Trumbull, pastor protestante, logra que en 1856 se construya el primer templo evangélico de Chile, en Valparaíso, que estaba rodeado de un muro de 3,6 metros de altura, para que no se viera ni se escuchara la predicación de la Palabra de Dios.
Desde los comienzos del siglo XIX, las Iglesias Evangélicas y Protestantes, aportan al desarrollo de nuestro país, mediante la creación de escuelas, el apoyo y promoción de leyes libertarias, como Registro Civil, de Matrimonio y de Cementerios.
Sin embargo, entre tanto, cuando moría un evangélico o protestante, no había lugar en donde sepultar sus restos mortales. En Valparaíso, eran enterrados en las quebradas o en playas lejanas o bien arrojados al mar, mientras que en Santiago los cuerpos eran arrojados al basural que había al costado oriente del cerro Santa Lucia. Solo después de muchos años, se logra la creación de cementerios o patios disidentes de sepultación, existentes hasta hoy, en ambas ciudades.
Hay un trabajo silencioso de las Iglesias Evangélicas, en la educación, en la rehabilitación de muchos delincuentes y presos, de drogadictos y alcohólicos, prostitución, homosexuales, etc. También, sin distinción, sigue trabajando en la salud, en la atención de enfermería y apoyo espiritual de los enfermos y sus familias, en hospitales, en hogares de niños, de ancianos y desvalidos, en restauración de familias rotas, etc.
Todo esto, es por amor. Porque el amor de Dios, fue derramado primeramente en los corazones de aquello que ayudan.
Las familias y los individuos que han recibido a Jesucristo en sus vidas, experimentan una verdadera revolución espiritual, de amor a Dios y al prójimo, es como nacer de nuevo, un nuevo comienzo de vida.
5 ¡Cuánto Dinero Ha Ahorrado El Estado!
¿Cuánto ha ahorrado el Estado? No lo sabemos, pero si creemos que es mucho dinero. No hay estudios serios al respecto. Bueno sería que alguna universidad lo realizara.
Al país le conviene la existencia y el crecimiento de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, pues así habrá una mejor sociedad, tendrá mejores ciudadanos y será más equitativa, porque habría más respeto a Dios y al prójimo.
Las Iglesias trabajan y ayudan por amor a Jesucristo y las personas, ad honoren, con apoyo o no del Estado, y lo seguirá haciendo.
6 Una Comisión y Un Mandato, Le Ha Sido Encomendada a La Iglesia de Jesucristo
Desde los comienzos de nuestra nación independiente, se anuncia Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, pública y privadamente. Es un mandato y obligación de todos los creyentes y discípulos, sin importar su rango o posición dentro de la sociedad chilena:
“Por tanto, Id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”
Jesucristo, en Ev. Mateo 28:19-20
“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere será condenado”
Jesucristo, en Ev. Marcos 16:15-16
“Y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento de pecados en todas las naciones,
comenzando desde Jerusalén” Jesucristo, en Ev. Lucas 24:46- 47
Todos y cada uno de nosotros somos pecadores ante Dios, no solo aquellos que están en las cárceles o practican conductas inmorales. También: políticos, religiosos, autoridades, profesionales, militares, artistas, empresarios, emprendedores, trabajadores, ricos, pobres, hombres, mujeres, estudiantes, deportistas, etc.
Así lo dice claramente las Santas Escrituras:
“Como está escrito: no hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda: No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles. No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.”
Romanos 3:10-12
PERO TENEMOS ESPERANZA
Jesucristo llevo sobre sí mismo nuestros pecados en la cruz, y ha resucitado de los muertos para que creamos y le sigamos.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,
sino para que el mundo sea salvo por él. Jesucristo, Evangelio de Juan 3:16-17
Así que, celebremos y rememoremos, con alegría y comprensión de nuestras raíces, y del alto costo que pagaron nuestros antepasados, pero también con una mirada esperanzadora, pues Dios es el mismo, ayer, hoy y por siempre.
Que la gracia de Dios, el Creador de los cielos y de la tierra, sea sobre nuestro querido Chile.
Al Dios eterno, que puso leyes físicas en el universo, principios morales y espirituales por las que vivamos más y mejor, quien se hizo Hombre por amor a nosotros para salvarnos de nuestro pecado, a Él sea todo honor, honra y gloria, por los siglos de los siglos, en Jesucristo. Amén.
Luis Díaz
Diplomado y Bachiller en Teología FET Egresado Programa Teología Avanzada CET Posgrado CIAPEP PUC – Ingeniero Civil USACH Ing.luisdiaz@gmail.com



