La Necesidad, los Cristianos y la Biblia

“Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.” Mateo 6:32 (NVI)

Siempre para estas fiestas, uno saca a ventilar sus necesidades para intentar recibir en algún regalo, eso que realmente está deseando. Los más pequeños, en este sentido son más francos y abiertos y expresan sus deseos de juguete sin vergüenza ni temores. Los adultos somos más complicados y en consecuencia damos más vueltas, hacemos pedidos elípticos y tratamos de inducir en las conversaciones nuestras necesidades más íntimas.

 Obviamente, no siempre son sencillas de leer y esas ambigüedades generan regalos no deseados porque el interlocutor de turno comprende mal. Y entonces, nuestra necesidad queda insatisfecha. Recuerdo de chico lo triste que era encontrar como regalo un par de ojotas en lugar un juguete. Siempre escuchaba a mis amigos quejándose de lo que habían recibido.

Leía este párrafo de un libro de Max Lucado:
Si nuestra mayor necesidad hubiera sido la información, Dios nos habría mandado un educador.
Si nuestra mayor necesidad hubiera sido la tecnología, Dios nos habría mandado un científico.
Si nuestra mayor necesidad hubiera sido el dinero, Dios nos habría mandado un economista.
Pero como nuestra mayor necesidad era el perdón, Dios nos envió un salvador.
Se hizo como nosotros, para que pudiéramos ser como Él.
Los ángeles todavía cantan y las estrellas todavía lo llaman.
Él nos ama a cada uno de nosotros como si solamente hubiese uno de nosotros para amar.

Y una vez más Dios sorprendió mi alma con su gracia insondable. ¡Solo Él tiene la eterna capacidad de detectar nuestra mayor necesidad, y de genera los elementos necesarios para suplirla! Es cierto que tal vez necesites varias cosas, y la lista puede ser muy urgente e imprescindible. Cosas justas y lógicas, necesidades básicas, que cada ser humano requiere satisfacer.

Y Dios tiene perfecto conocimiento de cuales son esas necesidades íntimas. Él las conoce a la perfección y sabe de tus urgencias en solucionarlas. No es necesario enumerarlas, Dios las conoce. Pero también sabe de cual era o es tu mayor y más crítica necesidad insatisfecha: el perdón.

Por eso nació Jesucristo en Belén hace tantos años. Porque Dios buscaba satisfacer tu más grande necesidad. La celebración de estos días tiene ese fin (o debería tenerlo). Navidad significa nacimiento, el nacimiento de la solución a tu peor carestía. ¡Que en esta navidad puedas recordar y agradecer la generosidad de Dios al suplirla!

REFLEXIÓN – Navidad es: necesidades satisfechas.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany

 

Fuente: http://devocionalescristianos.org

Comments are closed.








  • Popular
  • Últimas
  • Comentadas
  • Tags
  • RSS Feed
Advertise Here
www.flickr.com
Elementos de CCUNP Ir a la galería de CCUNP

Información de Utilidad